Nuevo color del camaleón bávaro

Una estructura con una flexibilidad única en el panorama futbolístico mundial. Un equipo que cambia de disfraz con fluidez dentro de los partidos. Una plantilla dotada de jugadores polivalentes. El apodo de ‘Camaleón de Baviera’ no puede ser más acorde para el FC Bayern München de Pep Guardiola. Las piezas del puzle se mueven en el tablero para atacar y defender con la armonía que un acordeón tiene a la hora de abrirse y recogerse. Y, no solo eso. También permutan su posiciones, rotando y ocupando distintas zonas, sin perder ni un ápice del orden y el buen juego posicional dentro del terreno de juego.

El pasado sábado el Bayern sacaba de su armario de sistemas particulares varios trajes con los que celebrar su victoria número 1000 en la historia de la Bundesliga. El primero de ellos sería el ataque posicional con cinco delanteros para dividir el bloque acorazado del FC Köln (Robben, Müller, Lewandowski, Coman y Douglas Costa), un solo jefe en el centro del campo (Arturo Vidal), acompañado por los laterales-interiores (Lahm y Alaba), y dejando solo dos centrales atrás (Boateng y Rafinha) para frenar al único punta rival. La idea era llevar el balón rápido a las bandas para que los extremos desbordaran y centraran a un área cargada de guerreros bávaros.

Al descanso el plan de ataque se desarrollaba a la perfección y el resultado era favorable (2-0). Pero Pep, perfeccionista como él solo y obsesionado desde su aterrizaje en Múnich en neutralizar los poderosos contragolpes de los equipos alemanes, decidió cambiar la vestimenta tras la reanudación, borrando el 2-3-5 de su pizarra y dibujando un nuevo sistema táctico (2-4-4) que tejía una mayor red detrás de los delanteros –que seguían entre líneas ensanchando la defensa rival y dividiendo su estructura (5-4-1)-, donde Douglas Costa pasaría al centro del campo, cambiando el desequilibrio por la creatividad, para asumir la función de armador del juego.

bayern 2-4-4
Nuevo sistema del Bayern: 2-4-4 y Douglas Costa como armador.

Un nuevo color para el camaleón bávaro con el que mantener la capacidad de ser vertical frente a un muro defensivo perfectamente orquestado y, a la misma vez, protegerse mejor de las contras. Además, con el nuevo rol de Douglas daba muestra de la polivalencia del conjunto. El brasileño era el encargado de desequilibrar al inicio en el costado izquierdo (extremo), después pasaría a hacerlo por dentro (interior), más tarde sería el conductor del equipo (mediocentro), para finalmente acabar en su posición de partida cuando, con el 4-0 en el electrónico del Allianz Arena, Guardiola decidió que era momento para el traje de la posesión y el control y sacó a Thiago y Kimmich (4-3-3).