Y entonces llegó él

Estaba a punto de darse un guión que parece ya una costumbre para el Manchester City. Después de una primera parte casi inmejorable, el conjunto de Guardiola se había estancado en la segunda, cediendo demasiados metros a su rival y concediendo un tanto en una de las escasas ocasiones de las que disfrutaron los visitantes. Parecía ya escrito, un inquebrantable final que ha ido alejando al City de las aspiraciones por las Premier League desde el inicio de la temporada. Sin embargo, como ya había sucedido en anteriores partidos, y también minutos antes en el que les enfrentó al Swansea, apareció Gabriel Jesús, cuyo apellido parece ir como anillo al dedo para el que parece el nuevo ‘mesías’ de Pep.

“Este chico, en el área, tiene algo especial”

No podía ser más acertada la frase del entrenador citizen al finalizar el partido, y es que el brasileño fue una pesadilla para su rival y un soplo de aire fresco para sus compañeros. Siempre a disposición de lo que requiera su equipo, capaz de acomodar al toque el remate de Silva o de enviar al fondo de la red un rechace que parecía el preludio de una nueva frustración para el catalán, fue el salvador en los instantes finales con un olfato del delantero más puro. Pero que sus goles no impidan ver el gran partido que desempeñó este domingo, pues si Pep salió para destacar su papel dentro del área, un segundo visionado del encuentro nos haría entender que fuera de ella también fue un vendaval. Si dentro de ella dio la victoria al su equipo, alejado de la misma permitió unos 45 minutos aplastantes del Manchester City.

Mapa de calor de Gabriel Jesús ante el Swansea (vía Squawka).

No solo dio un añadido en cuanto a energía a su equipo a la hora de presionar (se permitió el lujo de decirles a sus compañeros que avanzaran y presionaran al rival en su tercer partido y con 19 años), sino que permitió que se activaran jugadores e interacciones que no habían aparecido aún en este City. Silva y Sané destrozaron al Swansea desde la izquierda, De Bruyne y Fernandinho dominaron el carril derecho y Touré apenas erró un pase. No solo la actuación del brasileño propició todo ello, pero sí que estuvo ahí en cada jugada para dar el apoyo que sus compañeros requerían en más de una ocasión. Y ni en una segunda parte en la que su equipo fue incapaz de reencontrar el juego de la primera desfalleció en su afán por comerse a su rival.

Mapa de pases de Gabriel Jesús en la 1a parte ante el Swansea (vía Squawka).

Este último mapa nos muestra algo curioso. Durante toda la primera mitad, el Manchester City vivió en el campo del Swansea, apenas tocó balón en su campo, y arrinconó a su rival, que por momentos parecía no comprender cómo se había llegado a tal situación. En este contexto, el delantero centro, Gabriel Jesús, además del gol, fue capaz de dar más pases en el penúltimo cuarto de campo que en el último. En la primera mitad, cuando su equipoquería combinar, él lo hizo, y el tanto llegó más como premio que por insistencia en el juego dentro del área. En el segundo, cuando a sus compañeros se les habían acabado las ideas, generó tres ocasiones de gol y marcó el gol definitivo. 19 años.

Que Agüero se quedara en el banquillo parece confirmarse que es más consecuencia de las virtudes del brasileño que de lo que haya podido hacer el argentino. De momento, Guardiola ha visto algo especial en él y se ha visto reflejado tanto en el campo como en el marcador. Esa chispa, ese gol, ese ‘algo’ que le faltaba al Manchester City arriba parece que puede llegar a solventarse de la mano de Gabriel Jesús. Y es posible que el Etihad fuera testigo de su eclosión.

FOTO: Alex Livesey/Getty Images.