Claves del Ajax finalista

Cuando Peter Bosz llegó a Ámsterdam, nadie imaginaba que su Ajax llegaría a una final de la Europa League. Más bien todo era un incógnita sobre cómo le iría al güeldrés que desde los 16 años había estudiado hasta la obsesión a Johan Cruyff junto al resto de sus entrenadores. El proyecto de cinco años y medio de Frank de Boer había acabado de manera cruel, perdiendo la liga tras empatar en la última jornada en casa del De Graafschap y, como cada verno, algún jugador importante se había marchado. Entre otros, Bosz iniciaría su etapa sin el guardameta titular de los últimos años, ni el goleador de la anterior campaña: Jasper Cillessen y Arkadiusz Milik.

El Ajax inició el curso con la eliminación temprana de la Champions sumado a la venta de el 1 y el 9 titular

A cambio, llegaron Krul (fichó lesionado y cuando se recuperó, Onana ya tenía la confianza de toda Ámsterdam), los jóvenes colombianos Davinson Sánchez y Mateo Cassierra; y romperieron la hucha pagando al Twente 11 millones por el holandés-marroquí Hakim Ziyech. Se convertía así, por unos meses, en el segundo fichaje más caro de la historia amsterdammer (Miralem Sulejmani en 2008 es el primero) hasta la llegada desde Brasil de David Neres el pasado invierno. Además, Bosz pidió a Marc Overmars, director deportivo, que negociase con el Chelsea la cesión Bertrand Traoré, quien había coincidido ya con el técnico de Apeldoorn en su etapa en el Vitesse. Como es costumbre en los Países Bajos y especialmente en el Ajax, el resto de incorporaciones significativas llegarían desde la propia Academia. Para realizar el juego de posición que pediría el güeldrés se requieren siempre de jugadores que conozcan tal idioma de juego (conducir para dividir, encontrar al hombre libre, constantes desmarques, avanzar juntos mediante sucesión de pases, respetar las distancias entre líneas y entre posiciones…), y quién mejor que unos chicos que llevan años comunicándose a través de un balón de ese modo.

El inicio del año fue complicado pues fue eliminado tempranamente de la Champions League a manos del defensivo Rostov, que acabó goleando tras desquiciar al Ajax. “Tuve dudas por esas fechas”, reconocía el técnico en una entrevista. “Me preguntaba si sería capaz de conseguir el juego que busco. Quería jugar al ataque, dominando y de manera atractiva, pero tras una serie de partidos no estábamos alcanzando el nivel deseado. Me llevó tiempo encontrar mi centro del campo, que es un elemento clave. ¿Usaría un doble pivote o solo uno? ¿O quizás solo un falso pivote que fuese controlador y profundo? También había otras posiciones que no fluían. Constantemente probaba combinando diferentes tipos de jugador, buscando el equipo ideal”.

El cruyffista de Apeldoorn

Crupier Schöne

De repente, todo se ordenó. Tras el primer parón por selecciones, la solución quedó diáfana a ojos de Bosz y su equipo de trabajo. “Recuerdo ese momento a la perfección. Fue a mediados de septiembre, en un partido de Copa contra el Willem II. Usé jugadores que necesitaban una oportunidad pues no habían tenido muchas. Disfruté mucho desde el banquillo ese día. Muchas cosas simplemente hicieron clic”. El cuadro blanquirrojo empezó a funcionar de verdad aquel 21 de septiembre gracias a un danés y su reubicación. Sería la clave por delante de la defensa, ordenando al resto de piezas. Ese día acabó con el equipo goleando 5-0 y el entrenador divirtiéndose por primera vez. Para explicar el suceso, no se pueden mejorar las palabras de Bosz. Permítanme que simplemente traduzca lo que dijo en esta imprescindible entrevista sobre cómo Lasse Schöne (27/05/1986 en Dinamarca) pasó de ser un interior con llegada al “falso pivote que fuese controlador y profundo” que requería el güeldrés:

“Le vi en ese partido y pensé: ¡Ya está! Mira, Lasse empezó esta temporada como centrocampista ofensivo y en el pasado había jugado de mediapunta y también de extremo. No sabía que había un mediocentro contolador dentro de él. En verdad, él me dijo que podía jugar de pivote. Así que lo intentamos en los entrenamientos y funcionó. Ante el Willem II jugó ahí, funcionó y ahora es el jugador clave. Este es el rol del 6 y tengo deseos muy específicos para este jugador. Quiero un futbolista con visión, pie rápido y que pueda pasar el balón de manera ofensiva, hacia delante. Y necesita estar disponible para recibir de sus compañeros siempre. Esto es difícil. Alguien como Guardiola o Fàbregas. Yo no era ese jugador, yo era el mediocentro defensivo. Si a mí me pasaban el balón con mi marca detrás, no sabía que hacer así que devolvía directamente el balón a quien me había pasado. Pero Lasse coge la pelota, se gira y se mueve hacia delante. Esas cualidades son esenciales para nuestro juego”.

Esta nueva ubicación del único treintañero habitual en el once y su protagonismo hasta final de temporada provocaron que futbolistas acostumbrados a tener más minutos, terminaran marchándose en el mercado invernal. Bazoer y Gudelj buscaron fuera los minutos que el trío Schöne, Klaassen y Ziyech le quitaba. Davy Klaassen (diestro) y Hakim Ziyech (zurdo) ocupan su lado natural por delante del danés, y por detrás de otro danés como el punta Kasper Dolberg. Sin embargo, cuando el delantero (diestro) se lesionó en marzo-abril, Traoré (zurdo) abandonó la banda para sustituirle. Bosz, en varios de estos partidos sin Kasper (la eliminatoria ante el Schalke 04 o AZ, por ejemplo), varió el perfil de los interiores colocando a Ziyech a la derecha y a Klaassen a la izquierda.

El resto del once se fue definiendo con Onana en portería (no se marchó a la Copa África que ganó su país para no perder el sitio); Veltman o Tete en el lateral derecho, Nick Viergever o Matthijs de Ligt (17 años) haciendo pareja con Davinson Sánchez en el centro de la zaga; Daley Sinkgraven (fino interior reconvertido), el mismo Viergever o Jairo Riedewald en el lateral izquierdo; con los centrocampistas nombrados dándoles descanso con Donny van de Beek y en menor medida Abdelhak Nouri y Frenkie de Jong. El punta es Kasper Dolberg (el zurdo Traoré de segunda opción, pues Cassierra apenas ha tenido protagonismo); y los extremos, a pie cambiado: Younes en la izquierda y Traoré, con David Neres, ex-Sao Paulo, como suplente, en la derecha. Justin Kluivert, con su habilidoso y veloz regate hacia los dos costados ha probado las dos bandas indistintamente.

Alineación Ajax contra Olympique Lyon

Sin ser un equipo que sea capaz de relajar los partidos cuando debería (gran déficit del que ha salido incólume en Europa, a pesar de sufrir ante Lyon o Schalke), se puede decir que el Ajax sí domina el esférico casi siempre, pero no así el devenir de los partidos. En todas las eliminatorias, a pesar de demostrar que podía jugar mejor que su rival, tenía fases en los que se veía el precipicio. Su dominio, de ser tal, es alocado. Es recurrente que sus partidos acaben en “correcalles” pues prefieren atacar a esconder la pelota. Incluso, con ventaja en el marcador y un jugador menos, un central puede llegar hasta el área rival buscando un gol más. ¿Quién no es más imprudente y tarambana cuando se es joven?

¿Cómo sale de su campo el Ajax?

El inicio y desarrollo del juego es bastante mecanizado y la base del juego ajacied. Empecemos por el principio. El portero es un jugador más; participa y, si es necesario, sale del área. André Onana, aparte de un guardameta muy ágil, es un activo importante con los pies para el pase corto, muy buena técnica tras sus años en La Masia, de hecho él ejecutó varios contraataques, pero le cuesta precisar los envíos que cogen altura. Los centrales se abren, los laterales suben aunque no tanto como en otros equipos de esta propuesta, Schöne aparece cerca formando un triángulo con los centrales, y el interior izquierdo, casi siempre Ziyech, se acerca más que el derecho, casi siempre Klaassen, que es el interior más profundo y llegador.

Si no hay presión del rival, la salida más sencilla será la del perfil izquierdo por esa cercanía del marroquí. Si la hay, el Ajax no se complica: busca la salida lateral con sus laterales reconvertidos (los centrales Riedewald, Viergever, Veltman o el interior Sinkgraven han sido laterales en casi todos los partidos). También en la izquierda está el lado favorito. Primero porque el lateral zurdo suele tener más calidad que el derecho (Sinkgraven, Riedewald o Viergever > Tete ) y también porque en ese costado es donde suelen juntarse la pareja islámica formada por Amin Younes (germano-libanés) y el mencionado Hakim Ziyech, de la que hablaremos más adelante.

Otra opción bastante utilizada es el pase vertical que rompe filas desde los centrales (Davinson es el referente, aunque Schöne, de Ligt y compañía también lo realizan), encuentra el desmarque de apoyo del punta para poner de cara el balón a los interiores o los extremos. También el desplazamiento en largo (repite Davinson en importancia) a uno de los costados es una salida lógica si los interiores y laterales están presionados.

Los recursos ofensivos de los Peter Boys

Asentado ya en tres cuartos, el Ajax demuestra la potencia de su conjunto. Repleto de calidad, talento, velocidad, desborde y con cierta dosis de gol incrementada por la presencia de un contrastado llegador como Klaassen, cuya posición (ese interior derecho que carga área con frecuencia) favorece sus dotes y le alejan de la responsabilidad en la creación de jugadas. Pues el capitán, hoy por hoy, es más conector que arquitecto en la fase de progresión.

El Ajax tiene la misión de hacer llegar la pelota a sus extremos. Ahí es donde encontrará ellos, a través del regate, de la finta y del cambio de ritmo encontrarán la forma de desarmar al rival y generar ventajas. El extremo derecho (Traoré, Kluivert o Neres) suele tener menor protagonismo por esa tendencia de focalizarse en el izquierdo (Younes o también Kluivert). Como dijimos unas líneas más arriba esto ha provocado que Ziyech y Younes disfruten juntándose, encontrándose, driblando y mostrando que los millones que se pagaron a Twente y Borussia Mönchengladbach fueron bien invertidos. Si el máximo peligro del zurdo marroquí es el disparo lejano o el pase entre líneas (19 asistencias), Younes es quien recibe parado, atrae rivales (Foto A), gana tiempo para que sus compañeros pueblen el área y se desmarquen (B), y él finalmente decide tras sobrepasar a su par si continúa la carrera, asiste o dispara (C).

Mientras, Bertrand Traoré aporta velocidad con su zancada y el disparo de su zurda o Justin Kluivert su chispa para el regate, hacia dentro o hacia fuera, usando la zurda o la diestra indistíntamente para centrar, regatear o conducir, Dolberg carga el área con Klaassen, dibujando desmarques de apoyo y ruptura para encontrar el remate posterior o facilitar las conducciones a los ágiles extremos. Entre el ex-punta del Silkeborg y el capitán llevan 43 goles (23+20) siendo los máximos anotadores del equipo. Por otro lado, la red de seguridad del Ajax cuando se coloca en campo rival la componen sus cuatro defensas, salvo cuando Sinkgraven se mete por dentro (1 y 2) o Viergever dobla a Younes, pues no es anormal ver al pivote, sea Schöne o sea van de Beek (3) ocupar posiciones muy cercanas al área. De esta forma, los laterales no cogen mucha altura, permanecen más cerca de los centrales pues se juntan cerca del centro del campo y los laterales que suelen ser centrales reconvertidos no sufren tanto.

Una vez ya en 2017, los resultados no pararon de mejorar. Sobre todo en casa. Cayeron el Legia de Varsovia (procedente de Champions), el Copenhague (también de Champions), Schalke 04 y Olympique de Lyon en el camino a la final en Suecia. En Eredivisie, los tropiezos se dividieron entre dos respecto a la primera vuelta: de 4 empates y 2 derrotas a 2 y 1 en el año actual. Más alegría y más alegrías en forma de goles.

“Lo hemos hecho bien en Europa hasta ahora. Creo que los club holandeses podrían llegar lejos con más asiduidad. No todos los años y quizás no tanto en Champions League, pues la competición está condicionada por el dinero. Con un sorteo adecuado pueden llegar hasta el nivel de cuartos de final, allí competirías con equipos que gastan cinco veces más, por lo menos. También lleva un tiempo formar un equipo. Me gustan los resultados, pero realmente quiero ser capaz de entretener. Espectáculo, velocidad. Y lleva su tiempo conseguirlo. Tristemente perdimos muchos puntos en la primera parte de la competición mientras que Gio van Bronckhorst (entrenador del Feyenoord) tuvo la temporada anterior para encontrar sus soluciones. Necesitábamos más tiempo. Aunque estoy feliz con el desarrollo del equipo”.

¿Y sin balón?

La teoría defensiva de Bosz es la de un equipo valiente, que no le gusta ver el balón siendo amigo del rival. El Ajax, como explicaba Bosz, sigue la norma de los cinco segundos. Tras pérdida, el equipo buscará en ese lapso la recuperación a través de una presión intensa, allá donde estén (4). Por otro lado, tampoco realizan una defensa contemplativa, si no que buscan anticipar y robar en la mayor parte de las ocasiones. La juventud de sus piezas sumado a la impaciencia y el poderío físico de jugadores como Davinson Sánchez o Tete, junto a esa necesidad de tener el balón para estar a gusto, le llevan a saltar hacia el poseedor, a buscar la anticipación y a tener siempre una altura defensiva alta (5) y (6).

El riesgo es alto, por lo que es fácil ver errores en casi cada figura del equipo. Es un equipo expuesto que a menudo depende de que los 1:1 salgan de cara. Además, los laterales no dejan de ser casi siempre centrales, algo más lentos de lo recomendado (Viergever y Veltman, sobre todo) o directamente sin ser defensas como Sinkgraven. Sufre con especial mención en las transiciones defensivas pues sus centrocampistas no tienen un perfil defensivo y les cuesta leer el sitio que deben ocupar (Schöne se hunde demasiado y los interiores no llegan). Situaciones como las de esta foto u esta otra son recurrentes.

Como decía Bosz en marzo, el equipo estaba avanzando hacia algo superior, que el camino no terminaba con lo visto hasta ahora. Pues el Ajax no es un equipo perfecto, ni redondo sin taras. ¿Acaso alguno lo es al máximo nivel? Sin embargo, Peter sí que ve una evolución clara respecto a los meses iniciales. “Revisioné nuestro partido en casa ante el Standard de Lieja (29 de septiembre) y fruncí el ceño en un notable número de ocasiones, situaciones en las que fallamos. Estamos dando buenos pasos, pero necesitamos seguir trabajando y evolucionando. Ciertamente no hemos alcanzado nuestro objetivo. Estamos en camino, pero aún no llegamos”. Perfeccionado o no, lo cierto es que el Ajax de Peter Bosz, en su primera temporada, ha obligado al Feyenoord a ganar la liga en la última jornada y enfrentará al Manchester United de José Mourinho en la final continental de Solna.

Para un equipo que llevaba desde 2003 (etapa de Ronald Koeman) sin superar unos octavos de final europeos (Tomasson con la camiseta del Milan les privó de las semifinales con un gol en el descuento), no es baladí. Al fin y al cabo, ni Ibrahimovic, ni Sneijder, ni Eriksen, como tampoco los técnicos De Boer, van Basten o Martin Jol entre muchos otros, consiguieron pisar una final europea representando al club con más títulos de los Países Bajos. A través de un fútbol divertido para el espectador y para su entrenador, los “Peter Boys”, en cambio, sí lo han logrado.


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Foto de portada: AFP