David para Julen

Los amistosos siempre hay que cogerlos con pinzas a la hora de emitir sentencias. Sin embargo, el duelo entre dos selecciones que seguramente estarán en 12 meses en tierras rusas dejó algunos matices que, por recurrentes en el combinado español, hay que empezar a asumir. El primero sería lo transformable que es esta selección en cuanto a sistemas de juego. Al contrario que en la etapa anterior, en la que el doble pivote mandó contra viento y tempestades, Julen Lopetegui cuenta con una paleta más amplia para colorear. Ante Colombia, y viendo como Falcao ponía por delante a los cafeteros, el técnico guipuzcoano decidió, faltando media hora, que la mejor manera de revertir el marcador era quitar la defensa de cuatro para sumar un hombre más en el centro del campo (Illarramendi, Koke, Saúl y Asensio). El “3-4-3”, entrecomillado porque los extremos (Deulofeu y Pedro/Vitolo) eran más carrileros, aunque no hizo más productiva a España en tres cuartos, sí permitió un mayor dominio del esférico ante una Colombia que siguió manteniendo el bloque medio-alto del 4-4-2.

El segundo punto, válido hasta el minuto 60 cuando se transformó el 4-3-3 inicial, se visualiza en la figura del extremo derecho. Esa ubicación fue de Silva primero y de Asensio tras el descanso, y se convirtió en la ficha clave del juego local. Al contrario que Pedro, extremo izquierdo, que permanecía clavado ofreciendo amplitud a la salida que iniciaban Illarramendi entre centrales con Koke e Iniesta como interiores, el extremo derecho no ejerció como tal. Silva centraba su posición, a menudo retrasándose hasta puestos de medio centro, para ayudar al rojiblanco y al culé en la gestación, y permitía que Aspas (zurdo cayendo a banda derecha) y Azpilicueta (lateral-carrilero derecho) tuviesen el hueco oportuno para incidir en tres cuartos. Los 7 goles en la era Julen del centrocampista del Manchester City se entienden a partir de esta libertad para abandonar el sitio inicial y aparecer en posiciones de remate como segundo delantero, a menudo, libre pues no tiene una marca definida.

En una selección a la que le cuesta traducir el dominio en ocasiones, y faltando un año y una semana de que arranque el Mundial, es una de las certezas a las que puede aferrarse el técnico de Asteasu.

Foto de portada: Juan Manuel Serrano - Getty Images