Le Petit Prince

La región de Borgoña, Francia, fue el lugar de nacimiento de nuestro célebre protagonista, de nuestro pequeño príncipe de cabellos rubios y tez pálida. Este, era un chico de inquietudes y talento, un joven que tenía el sueño de triunfar y aunaba las aptitudes necesarias para hacerlo. Un buen día, pasando por poco la docena de años, nuestro príncipe se llenaría de valor y agallas en busca de ese ideal, en busca de formarse como estrella, y así emprendería un largo viaje hacia las frías y rocosas tierras donostiarras. La hazaña era valerosa, el reto complicado, pero él sabía que se estaba forjando un nombre en la historia, una leyenda. Antoine llegaría a Zubieta e iría desarrollándose como futbolista en las categorías inferiores de la Real Sociedad. El pequeño francés, mostraba una grandísima superioridad ante sus rivales y compañeros, hasta que un golpe de suerte le llevó en 2009 a entrar en los planes del primer equipo, sin ni siquiera haber formado parte de la Real Sociedad B.

Griezmann se destapo con Montanier como un atacante total.

Poco a poco fue metiéndose en la dinámica del equipo, su impacto fue tal en cinco temporadas que los equipos más prestigiosos se fijaron en él y pronto provocaron su salida. En especial en las temporadas 12/13, en la que bajo los mandos de su compatriota Montanier maravilló individual y colectivamente formando una espectacular dupla con Carlos Vela, y 13/14, su consagración definitiva, donde nos dejaría momentos para el recuerdo, momentos de auténtica estrella como la chilena en Gerland, su primera Champions League liderando con 22 años a la Real Sociedad e incluso batiendo, a tan temprana edad, hitos históricos del club vasco. Simeone, entonces, comenzaría a armar el Atlético de Madrid que hoy conocemos y apostaría por Griezmann como su pilar principal para desarrollar el que hoy en día es uno de los proyectos más competitivos de Europa.

Antoine Griezmann, es un jugador que desde sus inicios ha mostrado un marcado espíritu ofensivo, primitivamente posicionándose como extremo izquierdo, siendo un jugador eléctrico, con un arranque al espacio agresivo y potente, una capacidad de dribling pasmosa, una calidad técnica que aunque estaba aún por desarrollar era bastante elevada, y una facilidad para el gol/definición insólita para su posición. Era un futbolista que casaba a la perfección con el esquema táctico empleado por Montanier, en el que como antes decíamos, Carlos Vela y él eran los protagonistas de un ataque agresivo y doliente. Diego Pablo, llegó en el momento de madurez del jugador y esto le ha servido para desarrollar, (casi) al máximo, sus características como delantero, e incluso introducirse en aspectos futbolísticos que parecían muy lejanos a su tipología y condición. Vayamos a desglosarlo.

El galo ha adquirido una gran importancia en el aspecto defensivo del equipo.

Simeone y su esquema, como ya sabemos, tienen un subrayado gusto por el orden. La rigurosidad defensiva en todas y cada una de sus líneas es una obligación que deben de cumplir, con mayor o menor acierto, todos sus jugadores y Antoine no ha sido menos. Griezmann ha desarrollado un particular talento defensivo, inculcado por el Cholo, que le hace convertirse en uno de los atacantes más completos del campeonato. Tanto con el bloque armado, como en transiciones, el francés aglutina un gran número de tareas dentro del 4-4-2.

En estático, forma parte de la primera y única línea de presión agresiva con su compañero en la delantera, pero ejecuta la misma de una forma peculiar y completa. Griezmann ha adquirido una gran inteligencia táctica que le sirve para obstruir constantemente líneas de presión, formando el primer corta fuegos en las conexiones de la defensa rival y sus centrocampistas, y marcando la altura del equipo en la propia defensa del ataque rival. También, según el contexto, sabe elegir el tipo de presión. Cuando el equipo rival es dominado, realiza esa presión agresiva antes descrita, buscando la recuperación y el rearme, pero cuando es dominante, prefiere ser una pieza móvil entre líneas y aporta una superioridad en la medular  que oxigena el esfuerzo y conlleva constantemente al robo.

La otra cara defensiva de Antoine se produce en las transiciones, en los repliegues. Cuando el equipo rival arma un ataque rápido, el francés siempre consigue replegar con facilidad, apoyar a cualquiera de los tres carriles y abortar o redireccionar esas ofensivas para armar consecuentemente el equipo y líneas en campo propio. Aquí forma parte muy importante su gestión de los esfuerzos y la ya más que repetida inteligencia. Griezmann nunca derrocha un ápice de energía de más, siempre sabe dónde se focalizará la circulación rival y (casi) siempre se posicionará de una forma acertada ante la misma. En resumen, en transiciones aporta constantes ayudas y apoyos defensivos claves.

El desarrollo técnico le ha llevado a ser clave en la circulación.

El Atlético de Madrid, al practicar un juego en el que se focaliza el bloque y las tareas defensivas como idea principal, encontraba, en los inicios del Cholo, un déficit en la construcción y circulación del pelota que mermaba sus opciones de victoria y competitividad ante contextos de dominio. Pues eso ya es obra del pasado ya que Antoine, con el apoyo de jugadores del perfil de Koke o Filipe Luis y esa concentración del juego asociativo/imaginativo en el perfil izquierdo, han mejorado exponencialmente este aspecto.

Griezmann no es una referencia ofensiva, es más, comparte delantera con jugadores que sí lo son, Fernando Torres o Gameiro, y gracias a ello cada vez tiene un papel y funciones de mayor libertad de recorridos, alcanzando el rol de jugador total. Cuando el Atlético tiene la posesión, este aspecto del juego se convierte en fundamental, pues Antoine se posiciona en ¾ de cancha sirviendo como línea de unión en vertical y horizontal, dando desahogo y sentido al juego. Para ejercer de canalizador de la posesión y acelerar la circulación, se sitúa posicionalmente de forma favorable para crear constantes líneas de pase y apoyo, creando reiteradamente triángulos de pase. Tras recibir, y gracias a sus amplias capacidades, puede romper líneas gracias a su autoritaria y fantástica conducción o filtrar balones a través de la defensa, al espacio, buscando las carreras de Saúl, Gameiro, Correa, Carrasco, etc.

Ofensivamente es una pieza imprevisible y efectiva en momentos cruciales.

Quizás su condición como hombre multitarea, su desgaste físico extenuante, puede llevar a un escenario ofensivo en el que no sea protagonista, pero Griezmann siempre aparece en el momento indicado. Compartir delantera con un atacante definido, le permite jugar un papel sorpresivo en el área, ser una figura imprevisible. Su capacidad de llegada al espacio, por detrás de la defensa, y al primer palo, es uno de sus recursos más extendidos, pero su gran definición le permite ser una amenaza goleador desde rincones recónditos, como la frontal del área o en jugadas de libre directo. Sus marcas goleadoras le confirman como un goleador consagrado y aún más crucial si comprobamos el poco caudal goleador del Atlético cada temporada, siendo varias temporadas el máximo artillero.

El principito creció y creció, pasaron los años y seguiría conquistando reinos, primero el Reino de Nvarra, más tarde el Reino de Castilla, después asaltaría España, y estuvo a poco de dominar Europa entera en varias ocasiones. El príncipe ya se ha convertido en Rey, y pronto en leyenda ¿Este jugador tiene fin? ¿Tiene techo? ¿Ha alcanzado su máximo nivel o seguirá progresando?