Berizzo a la Champions

El Sevilla FC estará en la fase de grupos de la Champions League tras solventar su cruce ante el Basaksehir. Los de Berizzo dominaron el tempo de un choque que midió su temperamento, pero no lograron transformar sus virtudes en control en ninguna de las dos áreas. Varios de los problemas que mostraron los de Nervión serán las varas de medir que le esperarán en la Champions y el hecho de que, a pesar de los pocos minutos en los que realmente sufrió el Sevilla, los locales acabaron pidiendo la hora, muestra que Berizzo aún tiene trabajo por hacer para entrar de verdad en Europa.

Vicios y virtudes del “Berizzismo” en Europa

Por un lado, del perfecto entendimiento entre los hombres de medio (Pizarro, N´Zonzi y Banega), de la claridad de los centrales y de la amplitud de los hombres de banda, el Sevilla logró una fluidez en su salida de balón que lo llevaba a zona de tres cuartos con asiduidad, aunque más por fuera que en la frontal. Por otro lado, el mismo desorden que propiciaba el movimiento de los medios, la falta de contundencia de los centrales y lo plano que resultaba el juego por bandas, hacía que el Basaksehir lograra encontrar peligro con facilidad y resguarecerse sin necesidad de un repliegue intenso.

El maravilloso juego de espaldas de Adebayor, la profundidad de Elia y los toques de Visca pusieron en jaque a un Sevilla que cargaba constantemente el peso ofensivo en la profundidad de Correa y la amplitud de Navas. Fue el de Los Palacios el que a través de su insistencia iría desbordando a Clichy y el que pondría un balón de gol que era a la vez evidencia de un problema. Hasta que Escudero no pisó área pequeña, el Sevilla colgó uno tras otro balones a un segundo palo nunca ocupado, por lo que Berizzo deberá trazar movimientos que lo rellenen.

Berizzo tiene un sinfín de recursos en su plantilla.

Después de que Nolito pusiera sobre la mesa el indiscutible valor de la calidad del banquillo con la que cuenta el técnico argentino, los turcos volvieron a necesitar poco más que prolongar balones largos para poner a temblar a Pareja y a Lenglet. En las pocas ocasiones que tuvieron para correr, hombres como Correa, Nzonzi, y sobre todo Ben Yedder demostraron que otra piel ante rivales más grandes también les sentará muy bien. Por ahora, y a pesar de lo apretado del marcador, Berizzo ha comprado tiempo para demostrar que su idea tiene cabida entre lo mejor. Trabajo tiene. Talento, esfuerzo y plantilla quedó hace tiempo claro que también.

– FOTO: Aitor Alcalde / Getty Images.