Messi decidió en Mendizorrotza

En Mendizorrotza se enfrentaron dos conjuntos que están atravesando por un proceso de reconstrucción. El Deportivo Alavés porque después de una campaña muy fructífera y exitosa ha cambiado de entrenador y ha perdido un jugador clave por línea; mientras que Ernesto Valverde, que llegó a Can Barça en junio, está perfilando aún lo que será su primer FC Barcelona a medida que van trascurriendo las primeras jornadas de Liga. Ambos conjuntos demostraron en el partido de ayer que aún les queda margen de mejora, pero pese a esta condición de equipos inmaduros o “poco hechos”, el Barça se llevó los tres puntos de su visita a Vitoria. Lo hizo gracias a un Leo Messi que, como siempre, fue el jugador que más influyó sobre el césped de Mendizorrotza y el argentino decantó la balanza a favor de los culés.

Luis Zubeldía hizo algunas variaciones en comparación al equipo que sacó en su debut liguero ante el CD Leganés hace ocho días. El más significado fue todos ellos fue el de Christian Santos por Tomás Pina, puesto que con este cambio el entrenador de Santa Rosa prescindió de uno de sus delanteros para añadir un centrocampista más a su línea de medios. La segunda modificación también tuvo que ver con el plan de partido que el propio Zubeldía diseñó en su mente, porque en lugar de Burgui —titular en la banda derecha en Butarque— dio la oportunidad de salir de inicio al paraguayo Óscar Romero, que también es un hombre que está acostumbrado a jugar en un costado pero que ofrece cosas distintas a Burgui. De igual modo, Valverde también cambió a algunos futbolistas en su once inicial. El técnico blaugrana dio la alternativa a Aleix Vidal e Iniesta y, en parte, repitió el mismo esquema que jugó ante el Betis con Messi muy centrado. Aunque la principal novedad no fue esa, sino el puesto que ocuparon Sergi Roberto, Vidal y Deulofeu.

El encuentro arrancó con Sergi Roberto de lateral derecho, Aleix Vidal de extremo diestro y con Deulofeu partiendo desde el costado izquierdo del ataque del Barça, a diferencia de lo que hizo en el partido inaugural del Barcelona en la Liga Santander. Desde el primer momento, el Alavés trató de llevar a cabo el planteamiento elaborado por Zubeldía, pero enseguida se encontró con un problema novedoso que el cuadro albiazul no pudo compensar y ahí empezaron a decrecer sus posibilidades de impedir el triunfo culé.

El Alavés replegó en bloque bajo, pero no tuvo respuesta ofensiva.

De primeras, las intenciones del Deportivo Alavés de Luis Zubeldía no distaron mucho de las que definían al Deportivo Alavés de Pellegrino. El conjunto vitoriano replegó de manera intensiva muy cerca del balcón de su área —algo que ya hacían con Mauricio en los primeros meses de su regreso a Primera—, y con ello lo que pretendió fue obstruir el juego interior del Barça, dibujando un 1-4-5-1 clarísimo en el que todos los jugadores del Alavés estaban por detrás de la línea del balón y en el que Rubén Sobrino se quedaba como el futbolista más descolgado del equipo para tratar de utilizarle como elemento contragolpeador. Sin embargo, los de Zubeldía sólo pudieron completar con éxito relativo una parte de su plan.

Sin la pelota, el Alavés fue un equipo muy corto que juntó muchísimo sus líneas para impedir que existieran espacios intermedios que el Barcelona —o más concretamente Messi— suele aprovechar para dañar a su rival. El cuadro babazorro impidió que el Barça jugase con comodidad en el último tercio del campo y, durante la primera mitad sobre todo, los atacantes blaugranas solo pudieron intentarlo desde lejos. Aunque en los primeros cuarenta y cinco minutos estuvieron bastante cerca del gol cuando Leo Messi tuvo la ocasión de abrir el marcador desde el punto de penalti. Pero Pacheco, uno de los mejores guardametas de la competición, negó el tanto al “10”.

El hecho de que el Deportivo Alavés no se pudiese desplegar con facilidad y continuidad —mientras duró el 0-0 en el electrónico solo tuvo una oportunidad protagonizada por Sobrino—, dibujó un escenario de encuentro en el que el FC Barcelona dominó con total claridad ante un rival que centró sus esfuerzos en defender porque era lo único que podía hacer. Y así se llegó al descanso.

Una pared entre Alba e Iniesta abrió la lata.

La segunda parte siguió el mismo guion que hasta ese momento había gobernado el choque. El Alavés siguió defendiendo con mucho mimo el 0-0 que le daba su primer punto de la temporada, pero fue entonces cuando se rompió con la igualada. El repliegue albiazul quedó mal parado tras una pared entre Jordi Alba y Andrés Iniesta en banda, que finalizó con pase atrás del lateral catalán y el gol de Messi. Al conjunto de Luis Zubeldía le tocaba reaccionar.

El Deportivo Alavés se abrió algo más al verse por debajo en el marcador y fruto de ello llegó el segundo de la tarde. Un contraataque dirigido por Paco Alcácer terminó en un error doble de Wakaso y Rodrigo Ely, que Leo Messi se encargó de transformar en gol con algo menos de media hora de juego por delante. Valverde aseguró ese resultado momentáneo (0-2) dando entrada a Denis Suárez y reservó el tercer cambio para los instantes finales en los que Paulinho debutó como nuevo futbolista del Barça.

– FOTO: Juan Manuel Serrano / Getty Images.