Höwedes con Allegri y sin Bonucci

La salida de Leonardo Bonucci rumbo al ilusionante AC Milan de Vincenzo Montella dejó una vacante en uno de los puntos fuertes del actual Subcampeón de Europa: el eje de la zaga. La sorprendente venta del líder de la defensa menos goleada de la Serie A y Europa —si tenemos en cuenta la relación entre el número de partidos que disputó la Juve y los goles que encajó— supuso un ingreso de 40 millones de euros en las arcas de la Vecchia Signora. Una vez recibida tal cantidad de dinero por el mencionado traspaso, a la Juventus le tocaba mover ficha y tuvo que elegir entre dos opciones: confiar en los centrales que seguían —y siguen— en la plantilla (Benatia y Rugani) o invertir parte de los 40 millones recibidos por Bonucci en un nuevo futbolista.

En un principio la postura de la Juventus de Turín pareció clara. Pese a encontrarse ante la situación de vender a uno de los pilares del equipo, apostar por dar continuidad y minutos a los jugadores que ya pertenecían al cuadro bianconero parecía lo más lógico. Pero con el comienzo de la nueva edición de la Serie A, las preferencias del conjunto entrenado por Massimiliano Allegri cambiaron. Porque aunque la Juventus haya ganado los dos partidos disputados hasta el momento, el vigente campeón de la competición ha visto como se ha debilitado su defensa y esto ha tenido consecuencias negativas en el desarrollo del juego de la Vecchia Signora. Tanto contra el Cagliari como contra el Genoa, la Juve ha visto como ha perdido calidad en salida de balón tras la marcha de Bonucci e incluso el sistema defensivo de Allegri se ha resentido.

Con el inicio de la Serie A, la postura de la Juventus por la venta de Bonucci cambió.

Parece ya un hecho que el técnico bianconero dispondrá de un 1-4-2-3-1 para cimentar sobre sí el once tipo de esta nueva temporada. Chiellini sigue siendo el indiscutible central izquierdo de la una defensa que la conforman el zaguero toscano, Lichtsteiner y Alex Sandro. Pero, claro, ¿quién acompaña a Giorgio?

En los dos precedentes ligueros hasta ahora, Allegri ha confiado en Daniele Rugani por delante de Benatia o incluso Barzagli —defensa más veterano que los otros dos que, además, parece que aportará más en el lateral diestro—. Pero el poco bagaje que tiene el joven central italiano de 23 años recién cumplidos ha incrementado el interés de la Juventus por reforzar el centro de su defensa estas últimas semanas de mercado. No debemos olvidar que el propio Rugani, a pesar de tener bastante experiencia en Serie A —jugó como titular en el Empoli en calidad de cedido—, disputó tan solo 1077 minutos en la Serie A la pasada campaña; que corresponden a unos doce encuentros completos. Y pasar de jugar esa escasa cantidad de encuentros a ser el sustituto natural de Bonucci de golpe, sin paso intermedio, no es algo que resulte positivo para el crecimiento de Rugani por las exigencias que conlleva.

Höwedes aterriza en Turín como cedido un año con opción de compra.

Con el fichaje de Benedikt Höwedes la Juventus espera solucionar el problema del vacío que dejó Bonucci con su venta. La polivalencia que tanto caracteriza al futbolista alemán que ganó un Mundial jugando de lateral izquierdo, casa con lo que demanda a los suyos Massimiliano Allegri. Y, a su vez, Höwedes contribuirá a que los primeros pases de la Juventus en la zona de iniciación sean mejores por su buen pie, aunque ya no esté el actual central del Milan. Además, la circunstancia de que el nuevo integrante de la defensa bianconera llegue como cedido para un año —en caso de que juegue menos de 25 partidos—, hace pensar que Höwedes puede ser una buena opción a corto plazo, pues en un futuro más cercano que lejano parece que será Caldara el hombre elegido que liderará la zaga cuando termine su cesión en la Atalanta.

– FOTO: Lars Baron / Getty Images.