Isco doblegó a Italia

Como era de esperar, Julen Lopetegui optó por el falso “9” en su primera gran noche como seleccionador español. Enfrente esperaba una Italia que se presentó en el Bernabéu con la clara intención de sacar algo positivo en un duelo trascendental de cara a la clasificación del próximo Mundial. Pero la azzurra tuvo que sucumbir a los encantos de un futbolista diferencial que está atravesando por su pico más alto de forma desde que se dedica a su profesión: Isco Alarcón, que con una actuación soberbia sometió a Italia y acercó a España a la cita mundialista que se disputará en Rusia el próximo verano.

Los entrenadores de ambos combinados nacionales no sorprendieron con sus respectivos onces. Como ya mencionamos en la introducción de lo que fue el choque, Lopetegui tomó la decisión de prescindir de los tres delanteros que completan la convocatoria actual de España y salió con un centrocampista más en detrimento de los Morata, Aspas y Villa. Giampiero Ventura, por su parte, fue fiel al equipo que, hasta la derrota de ayer, le permitió estar pelando con España por la primera plaza de su grupo. No quiso renunciar a su dupla de delanteros conformada por Belotti e Immobile, y el ex técnico del Torino eligió el 1-4-4-2 para repartir sobre el césped a todos sus titulares.

España saltó al Santiago Bernabéu con la intención de dominar desde el pitido inicial. Había mucho en juego y ayudado por el planteamiento de su seleccionador, España no tardó en hacerse con los mandos del partido. La decisión de salir con mucho centrocampista de corte asociativo y de buen pie se notó enseguida y dicha circunstancia empezó a decantar la balanza a favor de la Selección Española.

El plan de Lopetegui surtió efecto.

Durante la primera parte, Marco Asensio y David Silva actuaron como hombres más adelantados del sistema español, y el hecho de que no hubiera ninguna referencia clara en los ataques organizados de España hizo mella en una Italia que se sintió inferior y hasta a veces desbordada en el primer cuarto de hora sobre todo. El intercambio de posiciones por parte de los de Julen Lopetegui fue una constante y en un buen desmarque de Asensio que derivó en falta cerca de la frontal del área rival, Isco abrió el marcador. El de Arroyo de la Miel batió a Buffon tras superar la barrera italiana con un toque sutil y preciso que permitió a España hacer lo más difícil: adelantarse. A partir de ahí, la evidente superioridad numérica que tuvo España en el centro del campo dificultó mucho la tarea a Italia, que tardó en reaccionar. Busquets, Koke, Iniesta, Silva, Isco y Asensio abusaron del doble pivote italiano (Verratti – De Rossi) en el arranque. La Selección Española se benefició de que Ventura despoblase su medular dejando a tan solo dos hombres en esa parcela del campo y, desde el principio, Italia lo tuvo difícil.

Sin embargo, la gestión que hizo España de la ventaja que obtuvo en el marcador a los 13 minutos de encuentro no fue la mejor. El ritmo de la fase ofensiva de La Roja decayó, los desmarques no se sucedieron con tanta frecuencia y , en definitiva, el juego colectivo español se resintió. Todo esto hizo que Italia pudiese crecer dentro de un marco tan adverso y pudo concretar dos/tres acercamientos interesantes. El conjunto de Ventura tan solo pudo progresar por el juego exterior que le dieron sus hombres de banda y la mejoraría vino por la derecha. Darmian pudo conectar con Candreva, y las subidas y los centros del extremo de Inter permitieron que Italia colgar varios centros al área y probaron a De Gea.

Isco dio un recital e hizo de todo: doblete, 5/6 regates completados y tuvo un 95% de acierto en el pase (vía Opta).

Pero Italia seguía sin encontrar una solución viable y real que compensase la inferioridad que el cuadro azzurro estaba teniendo en la mitad del campo y como consecuencia de ello llegó el segundo de la noche. Isco —que se movió permanentemente y fue, nuevamente, el mejor socio para todos— recibió un pase de Iniesta y cruzó la pelota con un disparo con la zurda que supuso el 2-0 antes del descanso.

De cara al segundo acto, Giampero Ventura no realizó ningún cambio y España pudo poner la puntilla al partido. Conforme fueron pasando los minutos, Italia tuvo que asumir cada vez más riesgos para tratar de recortar la distancia que campeaba en el marcador y entonces llegó el momento ideal para Morata. El seleccionador italiano no modificó jamás su dibujo, pero con las entradas de Bernardeschi y Eder mandó a su equipo más arriba y el combinado español completó su encuentro con el gol definitivo que impidió que Italia se volviese a meter en la lucha por salvar algún punto.

Álvaro Morata, el delantero más indicado para atacar una defensa con espacios, fue el autor del tercer gol. El nuevo ariete del Chelsea hizo buena la asistencia de Sergio Ramos tras alejarse de él para rematar en el segundo palo, y con el 3-0 que a la postre sería definitivo, Lopetegui utilizó los últimos cinco minutos para homenajear al jugador del partido (Isco) y le dio la alternativa a David Villa, que en su regreso a la Selección disputó los últimos instantes de la contienda.

– FOTO: Pierre-Philippe Marcou / Getty Images.