Paulinho y el FC Barcelona

Las críticas ya eran una realidad. Cada decisión tomada era examinada al milímetro. Las operaciones acometidas durante el verano proporcionaban un déficit demasiado amplio como para valorar con positividad cualquier otro aspecto. Y así fue. Paulinho llegó a una institución que no reflejaba ninguna estabilidad. La dirección técnica y deportiva estaba bajo la mirada de todos los aficionados del FC Barcelona. Habían dejado marchar a Neymar, y su recambio, no natural, sino en labor de meras contrataciones, fue nuestro protagonista, Paulinho.

Sin ser un jugador mediático, su contratación levantó bastante revuelo. No parecía encajar en la filosofía seguida por el club azulgrana durante las últimas temporadas. Además, su precio no concordaba con el perfil que se formó tras su paso por Londres, olvidando así, lo desempeñado en China o en la selección.

Desde su debut con el Barça, el brasileño ha mostrado un fiel retrato de lo que es y de lo que puede llegar a aportar. Y más si nos centramos en el partido frente al Eibar. En salida de balón su disposición, en cuanto a la circulación de balón, consistía en el intercambio de posición con Messi, abandonando el interior derecho y ubicándose como el jugador más adelantado del FC Barcelona. Este movimiento dificultó la labor de los de Valverde debido a que, en muchas ocasiones, la salida se convirtió en unidireccional por el flanco izquierdo. Messi no siempre ocupaba la posición de interior cuando Paulinho la abandona. El Eibar se aprovechó de tal situación y activó la presión en zonas interiores.

El mapa de calor de Paulinho muestra la versatilidad del jugador en cuanto a la ocupación de terreno. Sin olvidar que partía de interior derecho, llegó con facilidad al área.

Aún sin conseguir ser superior, el Barça se fue al descanso con una ventaja de dos goles, gracias a los tantos de Messi y Paulinho. El brasileño se deshizo de su marca en un córner y tras una gran anticipación, mostró otra de sus virtudes para conseguir el segundo, el juego aéreo. El escenario que se formaría tras el descanso sería completamente diferente, el Eibar dejó de presentar una presión efectiva, la línea defensiva no ejercía la basculación suficiente como para acompañar al medio del campo y poder limitar el espacio en el que actuó Paulinho. Demostró no solo ser un jugador de segunda línea ofensiva, ocupaba la zona en la que previamente había esperado, para desde allí trazar desmarques que liberen o combinar con cierta comodidad hasta el área rival.

En fase defensiva hay que destacar la ayuda que le proporciona a Sergio Busquets. Paulinho, de nuevo, intercambia la posición con su compañero en pos de potenciar la defensa aérea del FC Barcelona frente al juego directo del Eibar.

Su desempeño durante el partido dista mucho del rendimiento del jugador que normalmente ocupa el interior derecho del FC Barcelona. Paulinho reunió labores tanto de Rakitic en la presión, como de Busquets en la defensa del balón aérea, e incluso, como la de Luis Suárez en la sujeción de los centrales y búsqueda del espacio. Ernesto Valverde ha permitido a Paulinho exhibir sus principales capacidades al mismo tiempo que ha minimizado sus debilidades. Sin duda, la mejor formula para revertir una situación que desde el comienzo parecía desvirtuada por lo ocurrido durante el verano en el FC Barcelona.

  • Enamin99

    Pues igual no amortiza lo que se pago por el pero el impetu, caracter y ganas que imprime le dan un aire muy bueno al equipo, igual nunca llega a ser titular fijo, pero es un reserva que todos los equipos querrian tener. Igualmente el perfil que faltaba en mediocampo no era el suyo precisamente.