Ni peligro ni gol

Al Madrid ya solo no le falta gol, también la sensación de que puede marcar en cualquier momento. Muy lejos quedan los goles en el 90, la épica de Ramos, los goles de Morata o James y la pegada. El Madrid ya no genera muchísimo para marcar mucho porque así lo necesitaba, tampoco genera mucho para marcar poco. El Madrid empieza a incluso generar poco, para apenas marcar. Problemas de gol, problemas de juego.

El conjunto de Zidane fue superior al Atlético de Madrid en el primer derbi en el Wanda. Los del Cholo pasan quizás por su peor momento como conjunto, el argentino no da con la tecla y Griezmann es una sombra del jugador que consiguió acercarse a Messi y Ronaldo en liderazgo y determinación. Si el Madrid apenas genera y apenas marca, el Atleti apenas logra tener solidez defensiva y un ataque que intimide a su enemigo, ya sea en estático o al contraataque. El cuadro blanco se sacudió con pasmosa facilidad la presión rojiblanca y controló un partido que se jugó solo en el centro del campo. El Madrid salía cómodo desde atrás y se asentaba en campo contrario sin apenas dificultad. Ramos y Marcelo como primer escalón, Kroos y el brasileño como segundo y Benzema e Isco por delante para recibir, aguantar y juntar al equipo unos metros más arriba. Hasta ahí todo bien para el Madrid que conseguía avanzar y todo mal para el Atleti que no lograba detener el avance. Pero una vez los de Zidane se instalaban en campo rojiblanco las tornas cambiaban. Casi todo mal para el Madrid que no lograba crear peligro y casi todo bien para el Atleti, pues a pesar de defender mal y pese a tener 10-11 jugadores por detrás del balón, no sufría. Ronaldo y Griezmann, las estrellas de cada equipo, prolongaron su mala racha de juego, de determinación y sobre todo de gol. Ninguno marcó y ninguno estuvo cerca ni de hacerlo ni de acercar a su equipo a ello.

Al Madrid le volvió a faltar profundidad, sobre todo por la derecha ya que directamente eliminó esa opción. Carvajal estaba muy lejos de su nivel antes de su dolencia y lógicamente está más lejos aún de su nivel tras dos meses sin competir, Ronaldo, Isco y Benzema tienden a caer más hacia el costado izquierdo y Modric tampoco pasa por un buen momento. Con una banda desconectada, queda la otra, y es por ahí por donde el Madrid intenta hacer largo y ancho el campo, pero por un lado no es suficiente y por otro tampoco lo logra con continuidad. Juanfran puso las cosas muy fáciles y por ahí generó algo el Madrid, con Isco y Marcelo por fuera y Kroos siendo siempre una ayuda por dentro. Sin embargo, esa profundidad nunca se tradujo en buenos centros (el área estaba desierta con superioridad numérica del Atleti) ni en ocasiones de peligro.

Con el paso de los minutos el brillo de Benzema (lejos del área, lejos del gol) se apagó, Modric perdió el poco fuelle que tenía, Isco y Kroos no podían solos y la entrada de Asensio volvió a no solucionar ninguno de los problemas del Madrid que lo tiene muy difícil para incluso competirle la Liga al Barça. Suena fuerte y duro a mediados de noviembre, pero Zidane no tiene soluciones en el banquillo, y quizás tampoco capacidad para inventarse alguna.