Tablas entre Spalletti e Inzaghi

El Inter de Milán encaró la última jornada de la Serie A antes de año nuevo con la urgencia de ganar. Sus últimos dos pinchazos en el campeonato italiano ante el Udinese y el Sassuolo, unido al varapalo que supuso la eliminación en cuartos de Coppa ante el eterno rival, hizo que el conjunto neroazzurro se viese en la obligación de sumar los tres puntos. La Lazio de Inzaghi fue el escollo a superar por parte de los locales en un partido que acabó en empate a cero y que demostró que ambos equipos están destinados a pelear por el mismo objetivo: entrar en la próxima edición de la UEFA Champions League.

El Giuseppe Meazza fue el escenario que acogió el choque. A pesar de que las dos escuadras disputasen un partido correspondiente a la Coppa Italia entresemana, ni Luciano Spalletti ni Simone Inzaghi introdujeron demasiadas variaciones. De hecho, si comparamos los onces con lo que salieron los dos técnicos contra el Milan y la Fiorentina respectivamente, no encontraremos demasiadas novedades, pues tanto Inter como Lazio sabían lo había en juego y no se reservaron a nadie. Una nueva titularidad de Cancelo, la inclusión de Santon o la entrada de Luis Alberto en la formación inicial laziale, fue de lo poco remarcable en ese sentido.

Como ante la Juve o el Milan, Simone Inzaghi llevó el encuentro a su terreno.

En los primeros minutos de partido, la Lazio consiguió llevar la iniciativa. Lo hizo a su manera. Con una presión en bloque medio-alto orquestada por Simone Inzaghi que los suyos supieron interpretar a la perfección, y con ese planteamiento inicial el conjunto biancocelesti llevó el encuentro al terreno que más le interesa. Ese en el que ha doblegado a rivales como la Juventus, el Milan o la Sampdoria.

El mérito de la Lazio radicó en que el Inter no tuvo salida exterior, no pudo aprovechar el ancho del campo como le gusta, y con ello los visitantes desactivaron a los principales generadores de juego del equipo entrenado por Spalletti. Perisic y sobre todo Candreva tuvieron muy poco peso en una primera mitad en la que la Lazio no dispuso de muchísimas ocasiones para hacer gol, pero en la que el cuadro romano jamás se sintió a disgusto. El Inter de Milán nunca pudo llevar el balón hasta la cal para que sus extremos nutriesen al delantero más resolutivo del Calcio (Icardi), y la ausencia de esto último implicó un cambio de fichas que demostró la importancia que tiene Borja Valero en su actual club.

Por el contexto de partido, Borja Valero adquirió más protagonismo aún y quedó claro que las opciones de ganar del Inter pasaban única y exclusivamente por él.

Ante la imposibilidad de jugar por fuera, Luciano Spalletti le dio más importancia aún a la figura del centrocampista más imaginativo que tiene: Borja Valero. El futbolista español se posicionó en la mediapunta en un principio —como casi siempre suele hacer—, pero al ver lo desconectados que estaban del juego Antonio Candreva e Ivan Perisic, Valero empezó a bajar a la zona del doble pivote, muy cerca de Vecino, haciendo que Gagliardini —en teoría el pivote que debía acompañar al uruguayo— desapareciese de la zona de creación para que el Inter fluyese por dentro. Dicho cambio tuvo su relevancia dentro del desarrollo del partido porque quedó claro que si el Inter tenía posibilidades de ganar, esas opciones pasaban por las botas de Borja Valero, que participó en las pocas jugadas de verdadero peligro que su equipo creó durante el primer acto.

La primera parte concluyó con un disparo al travesaño de la Lazio y la segunda comenzó con un Inter de Milán que mejoró ligeramente. El conjunto neroazzurro pudo recuperar un par de veces más cerca de Strakosha y esto dio alas a los de Spalletti. Sin embargo, Inzaghi no tardó en tomar cartas en el asunto y a los pocos minutos de volver de los vestuarios llevó a cabo un cambio que suele hacer muchas veces: el entrenador de Piacenza dio entrada a Lukaku que sustituyó a Lulic. Aunque la modificación que volvió a variar el rumbo de la contienda no fue ese sino el cambio de cromos que hizo cuando Felipe Anderson saltó al verde en lugar de Luis Alberto.

Felipe Anderson confirmó las buenas sensaciones que dejó en Coppa ante la Fiore y fabricó tres ocasiones de gol.

El jugador brasileño —que ante la Fiore en Coppa ya dio muestras de que está en camino de reencontrarse con su mejor nivel— confirmó que lo del martes no fue un espejismo y revitalizó el ataque de la Lazio. Cada vez que intervino Felipe Anderson, la escuadra de la capital de Italia sentía de nuevo que el 0-1 no estaba tan lejos. Y el propio Felipe Anderson tuvo la más clara para romper con la igualada. Tres fueron las oportunidades de gol que generó en menos de media hora el habilidoso atacante sudamericano, pero al final todo quedó en tablas.

– FOTO: Marco Rosi / Getty Images.