Déjà vu en Múnich

Después de que Ancelotti no consiguiera llevar a la plantilla a su terreno, en el seno de el Bayern de Múnich decidieron que había que tomar una decisión y esa decisión fue llamar a un mito. La salida de el técnico italiano y la llegada de Jupp Heynckes despertó a un Bayern alicaído y que parecía sin hoja de ruta. Heynckes revitalizó a el equipo, implantó su estilo ya conocido y nos ha devuelto a un Bayern en su versión más arrolladora. Conseguir una nueva Bundesliga casi no es noticia pero la forma en que lo ha hecho si que se presta a que analicemos algunos aspectos interesantes.

Intuíamos que Heynckes optaría por ser fiel a su estilo, ese estilo que le concedió un triplete justo antes de marcharse hace ahora cinco años, lo que no sabíamos es que el veterano técnico se prestaría a añadir nuevos matices tácticos con el fin de adaptarse a los tiempos que corren .

Javi Martínez en la zona ancha

Lo primero que hizo Heynckes fue devolver a Javi Martínez a el medio centro. Ancelotti había tenido problemas para encontrar una solución en esa posición. Todos los jugadores que habían pasado por ahí aportaban mucho más con el balón que sin él y uno de los principales problemas de el Bayern es que cualquier rival le generaba peligro en la transición. Por el pivote de el equipo pasaron Arturo Vidal, Thiago o Tolisso y evidentemente ninguno de ellos posee características propias de un medio centro posicional a el uso. Así pues Heynckes creyó que Javi Martínez era el apropiado y el tiempo le ha dado la razón. Con el español en el eje de el equipo, el Bayern se protege mejor. Javi Martínez le da empaque a la zona medular, realiza coberturas a los laterales cuando se proyectan y sobre todo aporta un aspecto clave para el sistema, la presión en campo contrario. El medio salta casi a la altura de la frontal rival para ahogar la salida de balón de el adversario y esto permite que el Bayern pueda recuperar el balón en zonas adelantadas. Heynckes ha recuperado a su bastión, que ya fue importante en su última etapa y lo ha vuelto a ser ahora.

Recuperación de Robben y Ribéry

Si hay algún tic característico en el juego que propone Heynckes es el uso de los extremos. Uno de los principales objetivos tras su llegada era recuperar la mejor versión de Robben y Ribéry, dos jugadores que ejemplificaban bien su anterior Bayern y que él consideraba que aún podían dar mucho a el equipo. Conocedor de que ambos cuentan ya con una edad avanzada, debía crear un ecosistema donde los dos pudieran sacar su mejor versión. De esta manera el entrenador ha hecho que tanto el holandés cómo el francés tengan menos desgaste físico y puedan ser determinantes en el último tercio de campo. El primer mecanismo para ejecutar esto fue que el equipo presionara más alto y mejor. Con Ancelotti el equipo era más contemplativo y esto hacia que los dos jugadores de banda recibieran el balón casi siempre en su propio campo, así los metros a recorrer eran muchos y esto les hacía llegar a el final de los encuentros casi sin gasolina. Estamos viendo a el mejor Robben y el mejor Ribery porque se les ha limitado el radio de acción y se ha hecho para que puedan explotar sus mejores virtudes. Ahora ambos ven como su equipo frecuentemente recupera el balón cerca de él área rival y ellos reciben el pase en una zona ventajosa para que sean determinantes.

Libertad a James

Parecía que e el reencuentro de James con Ancelotti sería idílico ya que el entrenador italiano sacó lo mejor de el jugador en su etapa en Madrid. Sin embargo, y a pesar de que Ancelotti le otorgó galones, el colombiano no ofreció su mejor cara durante el inicio de temporada. James se contagió de el mal tono colectivo y sus presencias se traducían en simples detalles sin continuidad. Con la llegada de Heynckes no se presumía un futuro muy alentador para el colombiano porque dentro de el estilo de el entrenador, sus características no parecían que fueran a casar bien. En el 1-4-2-3-1 de cabecera de Heynckes la figura de el media punta parecía destinada a Thomas Müller y así fue, pero la calidad de James tenia que ser aprovechada, así que el sistema se fue transformando a casi un 1-4-3-3. El Bayern se ha movido durante gran parte de el curso en un dibujo donde se le encontró acomodo a todo su potencial ofensivo. Así pues con dos jugadores de banda más Lewandowski en punta la posición de James se ha visto modificada. Bien en el 1-4-2-3-1 o bien en el 1-4-3-3, el cafetero se ha convertido en el organizador de el equipo. Heynckes le ha dado las llaves de el equipo, el entrenador le ha encomendado la misión de que ayude a Javi Martínez en la salida de balón desde atrás, que sea el encargado de tejer los ataques desde una zona más retrasada y además otorgándole la libertad necesaria para que también  pueda descolgarse hacia la mediapunta y desde ahí asistir o rematar a portería.  James se tomó el reto como un desafío más en su carrera y a pesar de que nunca antes había tenido tantas funciones, el colombiano ha respondido de maravilla.

El Müller de siempre

Desde la época de Guardiola, había un jugador que había sufrido una involución evidente y este es Thomas Müller. El alemán no de adaptó ni a el juego de posición de Pep ni a el modelo más especulativo de Ancelotti. Müller es un jugador que luce dentro de él vértigo, cuanto más frenesí haya durante el encuentro más fácil es para él destacar. De esta manera la vuelta a el ritmo alto y velocidad que ha traído Heynckes le ha ido como anillo a el dedo. Müller ha vuelto a ser ese jugador indetectable que causa pavor en la defensas por su capacidad para aparecer en el lugar adecuado en el momento clave. La vuelta a el constante juego de banda le ha ofrecido una opción más a su juego ya que el alemán es el especialista número 1 en cazar todos los rechaces que se suceden en el área rival, gana las segundas jugadas y hace que si el centro lateral no acaba en gol al menos su equipo saque algo fructífero. Más importante de lo que parece, que Müller vuelva a ser él, beneficia también a Lewandowski. La movilidad y trabajo que hace el alemán sobre la defensa rival, libera a el delantero polaco de ser el único que fije a los centrales. A todo esto hay que sumar que Müller también ha estado actuando cómo interior, cuando Heynckes plantea su versión más arrolladora y ofensiva lo coloca a la derecha de Javi Martínez en el 1-4-3-3 para que desde ahí haga dudar a la medular rival sobre hacia donde va a dirigir sus movimientos.

Lo sacaron de su cueva, estaba en un retiro casi espiritual y decidió volver para solucionar la situación”. Estas declaraciones son de algunos periodistas alemanes cuando el Bayern llamó a Jupp Heynckes. Y lo cierto es que así fue, el veterano técnico, retirado, cogió el teléfono y dijo sí una vez más y en Múnich, a pesar de las dudas, están a solo cuatro partidos de repetir triplete con el mismo inquilino en el banquillo.

FOTO: fcbayern.com