Marco Asensio desde fuera

La Champions League es una competición especial, da igual todo lo que pase a su alrededor, si llueve, nieva o truena, todo es indiferente a sus ojos. No importa lo que bien que vayas en cualquier otro campeonato o lo superior que puedas creer ser a tu rival, pues la Champions League es una competición de momentos y, sobre todo, jugadores.

Luka Modric, Sergio Ramos o Cristiano Ronaldo llevan años dominando la competición, no en vano, el Real Madrid puede presumir de haber reinado en tres de las últimas cuatro ediciones y, por complicado que parezca, de estar a tan solo noventa minutos de otra final más. Noventa minutos que vienen precedidos de uno de esos momentos tan característicos de la competición, un momento que, posiblemente, acabe formando parte de la creación de un nuevo nombre para la historia de la competición: Marco Asensio.

Marco Asensio es una de esas figuras llamadas a firmar en Europa.

La figura del número veinte blanco, paso a paso, va sumando momentos, y el que tuvo lugar en el Allianz Arena el pasado miércoles ya es uno más. Una carrera que comenzaba en área propia y que, como tantas otras veces, acababa con el balón en la red contraria. Viva imagen de lo que es Marco. Y es que, él no concibe esa figura de media punta clásico que recibe, gira, y encuentra el hueco como suya; nada más lejos de la realidad. Perfilado, con visión de lo que tiene por delante que, por cierto, cuanto más mejor, espera impaciente ese espacio para conducir, para poder correr. Y, por limitativo que parezca, el carril izquierdo es la zona de influencia donde menos queda restringido. En un Real Madrid que genera desde atrás y se asienta paulatinamente en campo contrario, Asensio necesita ese espacio que su equipo no termina de ofrecerle con Toni Kroos y Luka Modric abarcando el carril central, y con Karim apareciendo por la parcela del diez.

Podríamos extrapolar todo esto al costado derecho, y razón seguramente no faltaría, pero tendríamos que hablar de las figuras de Marcelo y Carvajal. Y mientras el primero acompasa por dentro y acomete la zona del interior izquierdo, el segundo amplía el campo y ataca la línea de fondo como si de un extremo más se tratara, algo que reduce, sustancialmente, la presencia de su cobertura superior. Pero ese ya sería otro tema.

En un contexto adverso, Marco Asensio es esa vía de salida que todo equipo necesita.

Y una vez más, es posible que el Real Madrid se encuentre, en su duelo ante el Bayern Múnich, en un contexto muy lejano al ideal. Ya dominó la ida, y volverá a intentar dominar el equipo bávaro en base a una presión muy alta, y a una continua presencia en campo rival. Cuanto antes se robe, menos se recorre para atacar una y otra vez. Ahí, con un bloque defensivo bajo de su equipo, es donde Asensio tendrá la oportunidad de intentar sumar un momento más a su historia. Desahogar, ganar metros y, si tiene la oportunidad, definir. Pero siempre desde fuera, porque no es lo mismo llegar que estar. Y Marco quiere llegar, nunca esperar.

(Foto: www.donbalon.com)