Una zurda para ilusionarse

Solo Neymar cuenta con mejores guarismos que él en Ligue 1, solo su cabeza ha impedido que el impacto que ha tenido este curso no se haya producido antes, de hecho solo se me ocurren dos o tres jugadores más en forma que él en toda Europa. Y es que Florian Thauvin ha abierto durante este curso el tarro de las esencias y el francés es actualmente el mejor jugador de toda Francia. Su vuelta a Marsella ha ayudado profundamente a reencontrarse con su fútbol, en El Velodrome y, de la mano de Rudi García, ha encontrado el lugar idílico para desarrollar todo su talento.

Este curso el Olympique de Marsella ha mejorado en todos los aspectos, es un equipo más equilibrado en defensa, mucho más compacto sin balón y menos alegre en fase ofensiva. Rudi García ha confeccionado una estructura defensiva más sólida con el objetivo de que el equipo no sufra tanto como en cursos anteriores. Dentro de este marco más conservador y reactivo, Thauvin es el encargado de dotar de inventiva y creatividad a su equipo. Partiendo desde la banda derecha, Florian es el eslabón en el que se apoyan sus compañeros a la hora de tejer las jugadas de ataque. Con su exquisita zurda, el francés se encarga de darle calidad a las transiciones ofensivas. Con frecuencias lo vemos trazar diagonales de fuera hacia adentro buscando el remate a puerta, también lo vemos cómo espera anclado en la cal a que su rival le busque para desacerse de él a través de su depurada habilidad en el 1 vs 1.

Durante las últimas semanas y sobre todo en Europa League, Rudi García ha cambiado el sistema y de el 1-4-2-3-1 han pasado a un 1-3-4-2-1. En este nuevo sistema, la presencia de los carrileros ha hecho que tanto Thauvin cómo Payet hayan abandonado la banda y actúen en una doble mediapunta. Si partiendo desde la cal ya era decisivo, con más libertad por detrás de él punta, Thauvin está haciendo estragos a la espalda de los mediocentros rivales. Desde esta posición forma triángulos en el juego asociativo con Máxime López y Dimitry Payet, haciendo que el Marsella tenga un juego combinativo en campo rival que desarbola a cualquier defensa contraria. Thauvin recibe el balón en ¾ , se gira y arranca con una conducción prodigiosa superando líneas rivales. El Athletic de Bilbao o el Red Bull Leipzig ya sufrieron en sus carnes el momento de forma de Florian.

Hace 14 años que el Olympique de Marsella no alcanza unas semifinales europeas, en aquella ocasión los franceses alcanzaron la final de la otrora Copa de la UEFA comandados por un joven Didier Drogba. Hoy se enfrentan ante la revelación de el torneo, el RB Salzburgo. Si ante los austriacos quieren mantener la buena línea mostrada en Europa, deben contar con la mejor versión de Thauvin. Analizando el estilo de ambos equipos, es muy probable que tengamos una eliminatoria de mucho ritmo e ida y vuelta y en este contexto se adivina cómo imprescindible que la visión de juego y profundidad de Thauvin se imponga.

A sus 25 años Florian se ha convertido en el líder de este Olympique que de la mano de Rudi García está teniendo un curso realmente magnífico.  El técnico ha hecho un gran trabajo a nivel colectivo e individual. No es casualidad que Thauvin por fin haya dejado de lado su anarquía e irregularidad esta temporada, el entrenador ha tenido mucho que ver para que el extremo  muestre todo su potencial con continuidad. 22 goles y 17 asistencias en 42 encuentros son unas cifras que hablan por sí solas de lo que comentamos.

FOTO: RMC Sport