De la mano de Rudi

Un gol de Rolando en el minuto 116 de la prórroga en el encuentro de vuelta de semifinales frente al RB Salzburgo, devolvió al Olympique de Marsella a una final europea catorce años después. Y es que el club más laureado de Francia ( 10 ligas, 10 copas y 1 copa de Europa) ha vuelto a acaparar portadas y estar en la boca de todo el mundo y lo ha hecho de la mano de Rudi García. El técnico francés, tras su salida desafortunada de Roma, se hizo cargo del Olympique en noviembre de 2016, en un momento convulso del club, le otorgó estabilidad, implantó su estilo y consiguió clasificarlo para la presente edición de Europa League de la que han conseguido ser finalista. Apoyado, durante el pasado verano, por el buen hacer en la dirección deportiva de Andoni Zubizarreta, Rudi García ha hecho del Marsella un equipo atractivo, maduro y sobre todo ha sentado las bases de un proyecto, cosa que por El Velodrome hacia tiempo que no veían.

Estilo de juego:

Desde su llegada Rudi García implantó su sistema de cabecera, un 1-4-3-3 donde la verticalidad y el juego por bandas son dos de los fundamentos principales . No obstante durante este curso tanto el dibujo cómo la propuesta han ido variando. Sabedor de que los principales problemas de su equipo acontecían en la parcela defensiva y el juego sin balón, Rudi tras una goleada sonrojante frente al Mónaco (1-6) cambió radicalmente el estilo del equipo y dispuso un 1-4-2-3-1. De juntar en la medular a Máxime López y Morgan Sanson pasó a jugar con Zambo Anguissa y Luiz Gustavo, es decir de juntar toda la creatividad posible a colocar más físico y pulmones para así liberar todo el talento que tiene en ¾. Así pues el Olympique este curso se ha caracterizado por ser un equipo más reactivo que propositivo. En defensa el equipo suele colocarse en un bloque medio donde la misión es presionar a la medular rival a través de marcas personales, para así recuperar el balón cerca de la línea divisoria y poder montar rápidamente las transiciones.

Con la presencia de Zambo Anguissa en el doble pivote, este juego sin balón se ha visto beneficiado, el medio abarca mucho campo e incomoda así al equipo rival cuando intenta avanzar. Rudi García, a pesar de este cambio de propuesta que comentamos, es un técnico que no rehúye a que su equipo tenga el balón, sin embargo cuando se debe iniciar el juego, está eligiendo que se haga con más ritmo y velocidad que con pausa y tranquilidad. Por lo tanto cuando el Olympique posee el esférico busca que este llegue lo más rápido posible a la línea de media puntas, lugar donde se junta todo el talento de este equipo.

Lo normal es que se salga jugando desde atrás siempre a través de los costados, tanto Bouna Sarr como Jordán Amavi son dos laterales de buen pie, con capacidad para llevar el balón a campo contrario con facilidad. Principalmente el mayor volumen de juego de este Marsella se teje en el sector derecho, allí se juntan Thauvin, Payet y Sanson (cuando es de la partida) y ellos, a través de su creatividad, construyen las jugadas de ataque haciendo ese lado el dominante para liberar la zona izquierda. En el lado libre espera anclado a la cal Amavi para dar amplitud y Ocampos abandona su posición de extremo para juntarse en el área con Mitroglou o Germain y abrir el abanico de opciones para el remate. Además de este automatismo tan repetido, el Olympique también puede y sabe fabricar sus ataques de forma más sosegada. Y es que Rudi García, durante los últimos meses volvió a cambiar el discurso de nuevo, al final el entrenador se ha decantado por una unión entre lo creativo y lo físico, siempre en la búsqueda del beneficio colectivo.

De esta manera el equipo ha sido retocado de nuevo, las dudas en defensa hicieron al técnico retrasar la posición de Luiz Gustavo y el brasileño está actuando como central para así darle más seguridad a la zaga y sobre todo ayudar en la salida de balón. Con el hueco dejado por él en la medular, hemos visto cómo en el eje del equipo han pasado varios parejas de baile dependiendo el rival que haya enfrente. Así tanto Máxime López y Morgan Sanson han vuelto a ganar el protagonismo que perdieron durante algunos tramos de curso.

Jugadores clave:

Luiz Gustavo:

Bien como mediocentro o bien como central el brasileño se ha convertido en un jugador esencial. El curso pasado, con Vanquieur, el equipo tuvo muchas carencias en el centro del campo, era muy necesaria la contratación de un jugador experimentado y que ofreciera garantías en una zona tan importante. Así pues Luiz Gustavo, desde que llegó, se adaptó de maravilla, dándole al equipo empaque y solidez en la medular. El pivote no posee un físico privilegiado ni es un portento pero si que posee una gran lectura táctica, siempre sabe donde estar y colocarse con inteligencia en fase defensiva. Además con el balón en los pies tiene capacidad para hilvanar los primeros pases de su equipo, esconde bien la pelota y toca con facilidad y criterio hacia el compañero mejor posicionado. Su reconversión a central ha supuesto una mejora ostensible en la parcela defensiva del Olympique. Luiz Gustavo ha formado una pareja complementaria junto a Adil Rami, desde está posición él se encarga de que el equipo salga jugando con fluidez desde atrás.

Florian Thauvin:

Pocos podíamos intuir el curso que iba a realizar Thauvin. El extremo francés ha realizado la mejor temporada de su carrera tanto por números como por juego. Desde la banda derecha, Thauvin ha encontrado la regularidad en su fútbol que tanto necesitaba y ha dejado de lado esa intermitencia que tanto se le achacaba a lo largo de los últimos años. Con la libertad que Rudi García le ha brindado, el francés ha destapado el tarro de las esencias para ofrecer semana tras semana auténticos recitales tanto en Ligue 1 cómo en Europa League. Desborde, asociación, generación de jugadas, centros laterales, disparos con ambas piernas…..un sinfín de registros donde sin duda destaca por encima de todos uno, el nivel de determinación de cara a portería que ha adquirido. 26 goles y 18 asistencias entre todas las competiciones son números que demuestran que Florian es uno de los jugadores más en forma de Europa sin ningún género de dudas.

Dimitri Payet:

El jugador más determinante y decisivo de este Olympique es Payet, es el mejor jugador del equipo y él se ha encargado de demostrarlo durante toda la temporada. Payet ha vuelto a ser aquel que vimos hace dos cursos, el que la rompió durante la Eurocopa de Francia, y es el faro ofensivo de Rudi García. Actuando tanto en la media punta cómo en el extremo izquierdo, Payet es el mayor generador de juego ofensivo de su equipo. Gracias a su visión de juego, pases entre líneas, cambios de orientación y regates imposibles, el francés es el jugador a detener por parte del equipo rival. El magnífico curso realizado por el Marsella no podría entenderse sin la presencia de Payet.

Once probable:

FOTO: Goal.com