La decisión de Julen

David de Gea, Dani Carvajal, Gerard Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Sergio Busquets, Andrés Iniesta, David Silva e Isco Alarcón. El once tipo de Julen Lopetegui de cara al Mundial de Rusia solo guarda dos incógnitas: el interior derecho y el delantero centro, y será la elección de la pieza más adelantada del sistema la que se tratará en este texto. En los últimos tiempos, al 9 de España se le viene exigiendo principalmente dos virtudes: capacidad para mezclar con sus compañeros de ataque, aspecto vinculado al estilo implantado hace ya una década, y puntería en el remate, consecuencia de que la Selección necesita un porcentaje alto de acierto que contrarreste una producción de ocasiones que no siempre es tan alta como su dominio demanda.

Para el debut contra Portugal, el casting para ocupar la punta de lanza en La Roja cuenta con tres candidatos. Rodrigo, Aspas y Costa suponen tres perfiles distintos para Lopetegui aunque algunos de ellos comparten algunas características comunes.

Costa está acostumbrado a ser la referencia arriba. Rodrigo y Aspas, por su parte, han exhibido su mejor fútbol con un compañero por delante o al lado pero el juego de España tiene sus propias reglas y esto no está suponiendo un problema para ellos.

Rodrigo Moreno. El futbolista del Valencia llega al Mundial en el mejor estado de su carrera. Su finura técnica le permite mimetizarse muy bien con el ritmo ofensivo y sus cualidades principales casan con lo Julen pide al puesto. Desde ser un apoyo interior para que Isco, Iniesta, Silva o Asensio reciban de cara hasta dotar al colectivo de esa profundidad y velocidad que siempre precisa, el fútbol de Rodrigo quizá sea, después del de Aspas, el que mejor se adapta al rol de 9 actualmente, si bien él aporta un extra de energía y agresividad de movimientos. Su capacidad para recibir de espaldas, girarse rápido y cargar el área está siendo protagonista. Además, por momento de forma, su puntualidad goleadora es un aval a fecha de hoy aunque es justo decir que no es algo que haya exhibido con regularidad anteriormente y que habrá que esperar para valorar con certeza. En Valencia ha explotado jugando con Zaza como delantero más fijo, pudiendo él explotar una de sus principales características: la llegada desde atrás. Sin embargo, en España no tendrá ese perfil sobre el que apoyarse. Ya sea con desmarques a espalda de los centrales o conduciendo cara a puerta, Rodrigo expone su mejor fútbol cuando llega en lugar de estar.

Iago Aspas. El gallego ha sido una enorme noticia desde sus tardías convocatorias nacionales. Al igual que Rodrigo, se trata de un delantero que, por lo general, rinde mejor con un compañero de tareas por delante (Guidetti o Maxi Gómez). Sin embargo, a sus 30 años, Aspas ha evolucionado y ha añadido a su conocido juego interior y de interpretación, una precisión importante en el remate. Más allá de los últimos meses de Rodrigo a nivel de producción, Aspas quizá sea más fiable de cara a gol. En su día a día, Iago supone un caudal enorme de participación en el Celta pero en España, sin embargo, vería reducida esa frecuencia en pos de unas apariciones más decisivas. Como se ha dicho, está preparado para ello, pues sin ser un 9 puro se trata de un delantero muy preciso en el remate. Y eso, de cara a la puntualidad goleadora que España exigirá, es oro. Sus desmarques hacia el gol son más cortos que los de Rodrigo pero quizá más efectivos dentro del colectivo. Si España tiene que abrir cerrojos en pocos metros, sus movimientos limpios en espacios reducidos son un plus. Se trata del delantero con más veneno en el área rival. Probablemente el que mejor haya encajado en el colectivo cuando ha tenido oportunidad y, partiendo del puesto de delantero centro, su desmarque dentro-fuera es de gran valor en el contexto selección.

Diego Costa. Seguramente el delantero por el que más se ha apostado en relación a la aportación dada. A priori, el que menos se adecua a las exigencias del puesto pero que, desde otros contextos, puede ser un contrapunto interesante al fútbol y ritmo del resto de jugadores. Su capacidad para afectar y dañar a toda la defensa, desde un flanco al otro, su movilidad, nervio, energía y la profundidad que puede aportar desde su físico le elevan como el delantero con más virtudes para estirar a las defensas rivales y generar caos. En contraposición, su capacidad asociativa no alcanza a la de Aspas o Rodrigo pero tampoco tiene problemas en refugiarse en el gol, al menos en el club colchonero. Sin embargo sus números como internacional no le avalan demasiado, mostrando una ligera ansiedad que hay que contabilizar a la hora de definir. Aún siendo un delantero acostumbrado a jugar como hombre más adelantado, su mejor versión siempre ha estado junto a otra pareja más vinculada al entre líneas (Villa, Hazard, Griezmann). En el combinado nacional no encontrará, a priori, ese socio pues la alineación de los cinco centrocampistas parece fija.

Sea cual sea la opción elegida, todos ellos agradecerían la presencia de Asensio en el equipo. Contar con otro productor de goles cerca sería una bomba de oxígeno para el 9 de España.

Analizada la figura del 9, es imposible cerrarla sin mencionar a Marco Asensio. Si Iniesta, Koke, Thiago, Isco o Silva (estos últimos en menor medida) no configuran una segunda línea de mucho gol, la presencia del mallorquín es un oasis en ese desierto. Al contrario que sus compañeros, sus movimientos siempre van destinados a cruzar su mirada con la del guardameta rival. Marco sí piensa en el gol, ya sea de forma directa o indirecta, cada vez que entra en contacto con el balón y su capacidad para producir desde cualquier cercanía del área debe ser un salvavidas al que Rodrigo, Aspas y Costa puedan agarrase para compartir responsabilidades.

(Foto: Pierre Philippe Marcou/Getty Images)