Januzaj, el picante del Inglaterra-Bélgica

Al final se quedó en bastante menos de lo que debía y merecía. El Inglaterra-Bélgica era uno de los grandes partidos de la fase de grupos del Mundial. La incierta Inglaterra de Southgate contra la prometedora Bélgica de Roberto Martínez. Y encima, en la última jornada, con el dramatismo que eso supondría. Pero ambas selecciones se fueron cargando de razones y goles ante Túnez y Panamá y llegaron con pleno de victorias y clasificadas. Satisfechas, quedaba en juego un liderato equívoco por los diferentes cruces, más inhóspitos para el líder. En teoría. Fue un desenlace atípico. Si en otros grupos hubo picante, en este partido faltaba sal. Inglaterra cambió a 8 jugadores y Bélgica, a 9. No jugaron ni Kane (5 goles) ni Lukaku (4). Así que en una noche sí apta para cardíacos, quien alteró las pulsaciones fue Januzaj con un golazo (0-1) que también canjeó por un MVP.

Fue un duelo para exhibir fondo de armario y poco más. Inglaterra siguió con su 3-5-2 y Bélgica, con su 3-4-2-1. Misma percha pero atuendo menos lucido. Lo mejor de cada una desfiló en los dos partidos anteriores: la efervescencia inglesa con alta dosis de estrategia y el toque con velocidad belga.  El partido empezó insinuando una noche más recreativa. Vardy se escapó por la banda tras un mal pase y su centro lo sacó con el pie Courtois. Poco después, Tielemans se animó y su derechazo desde fuera del área lo tuvo que repeler Pickford. Ambos equipos querían presionar al otro para recuperar el balón. Cuando lo hacían, la primera intención era jugar y avanzar por abajo. Eso sí, los matices empezaron a asomar. Inglaterra tenía un ramalazo más vertical. Las rupturas de Vardy o Rashford siempre son tentadoras. Mientras, Bélgica jugaba mucho más al pie. La prisa no era lo que más sobraba.

Fue un Inglaterra-Bélgica depreciado por la clasificación y las rotaciones

Con ese ritmo reposado no era fácil romper líneas. Inglaterra lograba cambiar el ritmo buscando los carriles. Por el derecho se asomó Alexander-Arnold, que primero asistió a un Vardy que cabeceó muy cruzado y luego asustó con un centro-chut. La presencia física de Fellaini, esta vez uno de los mediapuntas, era la respuesta belga. Januzaj centró hacia él y su dejada generó un embrollo que casi acaba en gol. Más tarde, en un córner, bajó el balón y la zaga cortó el disparo. En un Mundial de añadidos generosos, la primera parte acabó en el 45’. Ni hubo lugar ni para el VAR.

La segunda mitad iba por el mismo camino. Vardy, siempre alerta, luchó y ganó un balón que Rashford no supo aprovechar. Se le fue el tiro muy abierto. No tuvo el tacto que sí demostró Januzaj, que hizo su primer gol como internacional. Carrilero derecho en el esquema de Roberto Martínez, encaró a Rose. Le amagó, descubrió pronto el hueco y con la zurda colocó el balón en la escuadra más lejana. La jugada es otro destello de un Januzaj revitalizado en la Real Sociedad en el tramo final de temporada siendo un extremo ágil y escurridizo.

Januzaj hizo su primer gol como internacional

Tras el 0-1 Rashford volvió a ser el protagonista. Vardy recibió y metió la pelota en un pasillo que dejó al del United solo ante Courtois. El portero rozó lo justo la pelota en un disparo ajustado a su palo izquierdo. Loftus-Cheek también se estaba soltando más, con potencia. Rashford, ahora de libre directo, disparó muy alto cerca del final. No se iba a mover el marcador en un partido tan peculiar que ni se completaron los cambios, solo dos por equipo. Dicen que lo que Bélgica es un liderato envenenado. Puede cruzarse con Brasil, Francia, Argentina o Portugal. Pero lo cierto es que Inglaterra se puede enfrentar a esa Suecia que ya ha sobrevivido a Holanda, Italia y Alemania. Y luego, en semifinales, a España. O a Croacia. En un Mundial lo fácil no existe.

 

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