Los socios de Messi

No hay un solo jugador entre las 32 selecciones participantes del próximo mundial, que vaya a soportar la presión que caerá sobre Leo Messi. Y es que, una vez más, Argentina se agarra a su estrella para intentar levantar de nuevo una Copa del Mundo. La Albiceleste apostó de lleno por Jorge Sampaoli porque consideraban que el equipo necesitaba un giro radical. Buscaron un técnico que creara un ecosistema para que Argentina brillará, tuviera una idea de juego reconocible y sobre todo consiguiera que el equipo funcionará como tal, que el colectivo potenciará a las individualidades y no al revés.

Sin embargo, y a pesar de que Sampaoli ha demostrado a lo largo de su carrera tener una enorme capacidad para confeccionar equipos donde prime el bloque, esta Argentina sigue siendo más una suma de individualidades que un colectivo. Ante tal escenario, evidentemente Messi necesita más que nunca estar  bien rodeado. Sampaoli sabe que el plan debe pasar por ser capaz de encontrar esas piezas que congenien con su estrella y buscar un contexto para potenciarlo a través de ellas.

De esta manera, en la lista de 23 de Argentina han aparecido tres nombres que van a disputar por primera vez un torneo de tal magnitud y que si atendemos a lo visto en los últimos amistosos, parece que van a ser importantes para Sampaoli y sobre todo para Messi.

Lanzini y Lo Celso como conectores

Dentro del indescifrable dibujo con el que Argentina se viene colocando cada vez que el balón está en sus pies, la presencia en el once de Lo Celso y Lanzini les ha dado un aire fresco. En el 2-3-3-2 que Sampaoli busca cuando su equipo ataca, contar con Lo Celso muy cerca del pivote (Mascherano o Biglia) le aporta mucha más claridad a la salida de balón desde atrás. Lo Celso, al que Unai Emery ha utilizado como medio centro todo este curso, lee perfectamente cuando acercarse a la base de la jugada para ser él el encargado del primer pase, o cuando colocarse justo unos metros por delante de su pivote para así recibir en mayor altura y que el equipo avance. Además esa posición intermedia donde actúa el jugador del PSG, hace que Messi no tenga que bajar tantos metros para llevar el balón arriba, sino que es el propio Lo Celso el que bien con una conducción o bien con un pase vertical acerca la pelota a la frontal rival.

Por otro lado está Lanzini, al que Sampaoli parece que también le ha dado un papel relevante. Lanzini parte desde la banda derecha, pero su función es la dejar el carril libre para la incorporación de su lateral y él pasar a jugar por el carril central. Lanzini es un jugador creativo, que gusta de ser participe de la generación del juego de su equipo y que es capaz desde ¾ de ser decisivo. Al igual que Lo Celso, su aparición en esas zonas interiores han permitido a Messi estar mucho más libre y con menos responsabilidad en la construcción del juego. Lanzini y Lo Celso, cada uno en una altura diferente, han dotado a Argentina de calidad y creatividad y sobre todo de conseguir acercar la mayor parte del tiempo a Messi a la zona donde es absolutamente clave: la frontal del área.

Pavón como agitador

Otra pieza que ha demostrado especial sintonía con Messi ha sido Cristian Pavón. El extremo de Boca Juniors es un jugador que cuenta con las características necesarias para ser un “amigo” para la estrella argentina. Pavón es puro dinamismo, desde cualquier costado su potencia y desborde ofrecen una solución permanente a Sampaoli y los suyos. La amplitud que el extremo ofrece es oro puro para un Messi que en él encuentra ese elemento que le abre el campo y del que él se beneficia para tener más espacios por dentro. La tendencia de Messi a caer al costado derecho, hace que los minutos que han coincidido sobre el césped, ambos se juntan en ese sector y veamos especial armonía entre ellos. Pavón pide el balón al pie pero también realiza desmarques de ruptura con frecuencia y este movimiento al espacio ofrece una línea de pase a Messi que sólo el extremo le ofrece. Además si hay una jugada de la Messi se ve especialmente beneficiado es del pase atrás, Pavón con su regate elimina rivales y gana la línea de fondo y ahí ese pase hacia el pico del área suele ser Messi quien lo recoge.

Sampaoli ha entendido que Messi necesita no sólo a jugadores que trabajen para él sino también jugadores que lo hagan con él.  A la estrella del equipo hay que cuidarla sí, pero también hay que acompañarla bien.

FOTO: Trome.