Santiago Cáseres en Villarreal

El pasado 21 de mayo de 2017, Bruno Soriano disputaba su último partido con el Villarreal hasta la fecha. Una operación por problemas en su tibia y una serie de incógnitas sobre sus posteriores molestias le dejarían al margen del conjunto durante toda la temporada siguiente, dejando la tremenda papeleta de su recambio a un jovencísimo Rodrigo Hernández. El resultado, como todos sabemos, fue la confirmación de un excelente mediocentro que hizo olvidar por completo la ausencia del capitán groguet. Una temporada excelente que le valió para que, el pasado 25 de mayo de 2018, Rodrigo Hernández fichara por el Atlético de Madrid. Así, de nuevo, el Villarreal se enfrentaba a una temporada ilusionante en la que no contaría con un jugador de garantías en una posición clave de su esquema. Una situación que la dirección deportiva solucionó con el fichaje de otro joven centrocampista: Santiago Cáseres.

El mediocentro es de las posiciones más importantes del esquema de Javi Calleja

Históricamente, el centro del campo ha sido el epicentro del fútbol desplegado en el césped del Madrigal -ahora Estadio de la Cerámica-. Si bien las parejas de delanteros del conjunto amarillo siempre han acaparado las portadas (Forlán-Nihat, Nilmar-Rossi, Soldado-Bakambu, y este año Gerard-Ekambi), el juego combinativo de sus diferentes equipos siempre contaba con centrocampistas de excelsa calidad futbolística. Jugadores que no sólo destacaban por sus cualidades con el balón -o sin él-, sino que también entendían a la perfección el juego y al equipo, de tal forma que eran capaces de acelerar el ritmo o frenarlo según las necesidades del partido. Marcos Senna, Bruno Soriano, Rodrigo Hernández en menor medida… Un listón muy exigente para un debutante en el fútbol europeo.

Tras el paso de Marcelino por la entidad amarilla, el peso del mediocentro cogió más importancia si cabe en el entramado compacto y vertical que diseñó. Su dominio del área propia se cimentaba sobre un bloque defensivo bajo, en el que Bruno se hacía fuerte con los centrales para despejar cualquier intento de pase o centro gracias a su corpulencia y posicionamiento. Lo mismo que hacía Rodrigo con Escribá primero y con Calleja después. Si bien el plan de este último ya no era el mismo que el del técnico asturiano, el equipo todavía aprovechaba esas cualidades también presentes en Rodrigo para sostener el cero en la portería propia y competir desde esa fortaleza con transiciones ofensivas muy verticales. Cualidades que no posee Santiago Cáseres.

Con Cáseres, Javi Calleja tiene oportunidades diferentes que aprovechar

Tras los primeros partidos del joven centrocampista argentino en Villarreal, hay dos cosas que destacar. La primera es que Santiago Cáseres es un mediocentro diferente, sin el mismo poderío aéreo que sus predecesores, con margen de mejora en su posicionamiento pero con gran capacidad de robo y calidad en el pase. Y la segunda es que Javi Calleja lo sabe y trata de aprovecharlo. La segunda parte en Sevilla sirvió como un buen ejemplo de ello.

En el esquema clásico del técnico del Villarreal, un 4-3-1-2 que en defensa pasa a ser un 4-4-2, Santiago Cáseres tiene una estructura a su alrededor que le permite aprovechar su agresividad sin balón para protagonizar algún robo cerca del campo rival. Si bien ocurre en pocas ocasiones para no dejar huecos a su espalda, el repliegue defensivo del mediapunta para formar línea con él sumado a la presencia de los delanteros que limiten las líneas de pase del poseedor del balón permiten a Cáseres encimar a éste para generar las ocasiones ideales para el conjunto amarillo: el contraataque adelantado. Una opción que, además, permite tratar de reducir el peor rendimiento del argentino en los centros laterales con el equipo atrás.

Su capacidad para el robo puede generar contragolpes vitales para el Villarreal

Con balón, Cáseres tiene la calidad y el desparpajo necesario para llevar el balón arriba que demanda el Villarreal. Aun sin jerarquía todavía en el grupo, no tiene problemas en atreverse a combinar con el rival presionando o a buscar a sus compañeros adelantados con balones en largo. Su encaje con el sistema parece mucho más natural desde estas facetas, a la par que crece en el entendimiento del ritmo del encuentro y los tempos que le pide Calleja al equipo. Especialmente, si tenemos en cuenta que este año tendrá compañeros de mucha calidad en la posesión a los lados del rombo como Manu Trigueros, Santi Cazorla o incluso Manu Morlanes. De hecho, su combinación con el canterano groguet es muy interesante ya que es quien mejor permite a Cáseres adelantar su posición para aprovechar su agresividad.

La cada vez más cercana recuperación de Bruno Soriano, las pruebas de Javi Calleja o la posible incorporación de otro centrocampista al equipo hacen que sea difícil imaginar qué papel tendrá Santiago Cáseres en el Villarreal que llegue a febrero-abril para encarar el tramo decisivo de la temporada. La cantidad de salidas y llegadas que ha tenido el conjunto amarillo en este mercado en posiciones titulares, de hecho, hace difícil adivinar en general el futuro a medio plazo del equipo. Pero estas primeras semanas del argentino en el equipo han presentado a un centrocampista sin complejos, con actuaciones de nivel en plazas complicadas como el Sánchez Pizjuán y que tiene ganas de hacerse un hueco en el once titular. En cualquier caso, Santiago Cáseres dará que hablar en La Liga 2018/19.